En el año 2005 Michelle Lazzari comenzó a subir todos los sábados
al barrio 24 de Marzo ubicado en Petare, de la mano de la hermana María Luisa Casar, fundadora de la Unidad Educativa Jenaro Aguirre Elorriaga,
a quien conoció mientras estudiaba el bachillerato
en el Colegio Cristo Rey de Altamira.

Completamente enamorada del colegio petareño, Michelle decide apoyarlo de forma muy instintiva pidiendo a algunos amigos -a través de su perfil personal de Facebook- alimentos de primera necesidad que completasen la nutrición de los alumnos.

En enero de 2012 Michelle comienza a trabajar en la agencia digital Analiticom. Es allí donde Alexander Muñoz -un compañero de trabajo- la anima a expandir su círculo de colaboradores abriendo un fan page en Facebook que le permitiera pedir alimentos a más gente. Fue así como Michelle descubre el impacto de las redes sociales.

Una tarde de marzo en la que escuchaba, junto a su mamá, el famoso discurso de Martin Luther King I Have a Dream!, Michelle tuvo una especie de epifanía: compartía la mayoría de esos sueños y, sobretodo, quería hacerlos realidad. Inspirada, decide bautizar su fundación con el nombre de "Yo Tengo un Sueño".

El mensaje en su fan page Yo Tengo un Sueño era muy claro:
“Dona mensualmente un kilo del alimento que pidamos”.
La persona debía contactarla por teléfono y dejar la donación en casa de sus padres, el primer centro de acopio que tuvo la fundación.
Al entregar la primera donación, la persona era retratada en blanco
y negro; al entregar la segunda, el retrato pasaba a ser a color. 

Lo que pasó entonces fue extraordinario: como cualquier persona podía entrar al fan page, se empezaron a unir cientos de desconocidos, incluyendo personas de bajos recursos que venían desde Petare hasta Altamira sólo para llevar alimentos para los niños de su comunidad. Gente de distintas creencias, ideologías y tendencias políticas. Llegó un punto en el que no se podía caminar en la casa donde recibían las donaciones. Y entonces cada quince y treinta de mes Michelle se iba con Carlos Nuñez -hoy su esposo- a llevar los alimentos hasta la escuela en Petare. 

Con el tiempo, la labor de "Yo Tengo un Sueño" fue inspirando a más gente y es así como se une Eloisa Bertorelli Reyna, amiga de Michelle y talentosa diseñadora, quien asume la tarea de llevar la imagen gráfica de la asociación. Después de dos años retratando a los colaboradores,"Yo Tengo un Sueño" decide innovar y sustituye la foto por un mensaje en el que cada donante expresa lo que sueña para los niños de Venezuela y del mundo. 

Hoy en día "Yo Tengo un Sueño" recolecta, además de alimentos, juguetes y útiles escolares. También imparte talleres de formación, organiza actividades culturales y propicia encuentros con las comunidades que visita (Petare, Maniapure y Birongo).

Empresas como VioletaYogashala, MereiPrana Juice Bar,  Universidad Metropolitana, Gim 398, La Casa Bistró, Soham Yoga San Luis, Hati Yoga y Impact Hub Caracas se han sumado como centros de acopio al sueño de Michelle y los niños del Jenaro Aguirre.

Actualmente Michelle se encuentra en México con ánimos de expandir la organización en otros países de Latinoamérica, pero por supuesto el sueño continúa en Venezuela gracias al apoyo de las embajadoras (Ana Mercedes Sosa, Claudia Valladares, Eli Bermúdez, Isabella Comas, María Herminia Díaz, Melanie Rosenqvist, Valentina Villarrubia, Katherine Tagliavia, Jennifer Tirado) que han adquirido cargos oficiales como Andrea Ponce, mejor conocida como Ponchi, ahora Coordinadora General de Yo Tengo un Sueño en Caracas. Valentina Alemán, Coordinadora del Programa #TuKiloDeAyuda.

Ponchi es estudiante en la Universidad Metropolitana. Por su responsabilidad y entrega fue nombrada como coordinadora general de "Yo Tengo un Sueño". 

En 2015 Michelle hizo una alianza con Fundación Techo en Ciudad de México y comenzaron con los “Sábados de Inglés” en tres comunidades: Tlacoapa, Compuertas y Xalostoc. 

 

Actualmente se reactivó la recolección de comida no sólo para la U.E Jenaro Aguirre Elorriaga, si no también para la Fundación Barriga Llena, Corazón Contento que atiende a niños y ancianos en estado de abandono.